¿Cómo la química cambió el mundo?
10. El bronce y las primeras aleaciones metálicas
El uso del cobre marcó un hito en la historia de la metalurgia, pero rara vez se encontraba química mente puro . Con frecuencia aparecía con arsé nico u otros elementos, dando lugar a aleacio nes Cu–As (a menudo llamadas cobre arsenical o bronce arsenical) que las comunidades tempranas probablemente no distinguían del cobre nativo, aunque mejoraban su dureza y comportamien to mecánico (Craddock, 1995). Desde finales del VI y durante el V milenio a. C. ya aparecen objetos de cobre con arsénico en Ana tolia (actual Turquía) y en la meseta del suroeste de Irán, y esa tecnología se fue expandiendo hacia Mesopotamia en el IV milenio a. C. gracias a re des de intercambio y al traspaso de conocimientos. El arsénico pudo incorporarse de forma natural al fundir menas que lo traen de origen, o de forma Cobre arsenical
intencional al añadir minerales usados como pig mentos (oropimente y realgar). En bajas a modera das proporciones (≈0,5–7 %) el arsénico (fig. 10.1) aumenta la dureza del cobre y a menudo mejora su colabilidad, lo que facilita moldear piezas. Además, el cobre arsenical con > ~2 % de As, presenta me nor temperatura de fusión (aprox. 1.000–950 °C), respecto del cobre puro (1.085 °C). Esto facilitó el colado en hornos antiguos. Además, con algo más de arsénico, el producto adquiría una tonalidad plateada que era apreciada en objetos suntuarios (Tylecote, 1992)
Figura 10.1. Minerales oropimente (izquierda) y realgar (derecha) [Fotografías]. Imágenes de stock, Shutterstock. Licencia royalty-free (licencia estándar de Shut terstock). Recuperado el 6 de octubre de 2025, de https://www.shutterstock.com
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