¿Cómo la química cambió el mundo?
13. El acero: innovación y legado metalúrgico
pureza, con una microestructura rica en carburo de hierro (Fe3C) que generaban los característicos patrones ondulados al ser forjado. Dichas particu laridades lo hacían excepcionalmente duro y resis tente al filo (Verhoeven et al., 1998).
En Oriente Medio circularon, especialmente des de la Alta Edad Media (siglos VIII–XII), espadas de acero de crisol (wootz) de excelente calidad. Por su asociación comercial con centros como Damasco (Siria), estas hojas se conocieron como “acero de Damasco” ; la materia prima —lin gotes de wootz — era, por lo general, importa da desde el sur de la India y luego forjada por herreros del Cercano Oriente . Las espadas se difundieron ampliamente en Europa durante las Cruzadas (siglos XI–XIII), donde adquirieron gran prestigio entre los ejércitos occidentales (Williams, 2012). La técnica de elaboración de este acero se conservó en los talleres de la región hasta época moderna, pero se perdió gradualmente entre los siglos XVII–XVIII. Según la tradición técnica y los estudios metalográficos modernos; hoy se han rea lizado reproducciones experimentales que
Figura 13.2. Patrón “wootz” (detalle de hoja) — “An Indian sword blade showing a tight wootz grain” . Fuente: Matthew Forde, “A Collectors’ Guide to Wootz Steel”, Forde Military Antiques, 9 abril 2019. Crédito: © Forde Military Antiques (imagen de artículo web)
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