¿Cómo la química cambió el mundo?
24. La química de las vacunas: inmunidad adquirida
laboratorio—; también es esencial conservarlo estable para mantener su eficacia. Para lograr lo, el antígeno se formula en un medio que actúa como “escudo protector” frente a temperatu ra, luz y tiempo. En la práctica se emplean estabi lizadores como sacarosa y trehalosa , además de gelatina/proteínas y buffers (p. ej., fosfa tos) y NaCl ; asimismo, los tensioactivos como polisorbato 80 ayudan a preservar la integridad del antígeno durante fabricación, transporte y al macenamiento (Dumpa et al., 2019; EMA, 2018). Junto con proteger el antígeno, es necesario evi tar contaminaciones bacterianas durante la producción. Por ello se utilizan antibióticos en etapas tempranas (por ejemplo, neomicina o gentamicina ); posteriormente se eliminan y solo pueden quedar trazas muy pequeñas , que se declaran en la información del producto cuando corresponda (FDA, 2024).
Otra forma de adquirir inmunidad es a través de la propia enfermedad, lo que genera anticuerpos naturales. Además, cuando un número suficiente de personas desarrolla inmunidad —ya sea me diante vacunación o infección previa— se produce la llamada inmunidad de rebaño . Esta última protege incluso a quienes no han desarrollado defensas específicas o no han estado expuestos directamente al patógeno (Abbas, Lichtman, & Pi llai, 2024). El desarrollo de las vacunas no solo ha dependido de observaciones médicas brillantes como las de Jenner, sino también de innovaciones en quími ca y biotecnología . No basta con obtener el antígeno —ya sea a partir del patógeno real o mediante proteínas y fragmentos producidos en el Las vacunas en el mundo moderno y su actual cuestionamiento
Made with FlippingBook - Online catalogs